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Variabilidad cardiaca, tono vagal y su relación con el bienestar


La variabilidad de la tasa cardiaca (en inglés “Heart Rate Variability” o HRV) proporciona un método no invasivo para calcular la actividad y relación entre el estado emocional y el funcionamiento de nuestro sistema cardíaco. La variabilidad de la frecuencia cardíaca indica el tiempo entre latido y latido de nuestro corazón, que va variando en cada pulsación. En una persona sana, en reposo, los latidos se van produciendo con una frecuencia variable, es decir, el tiempo entre dos latidos va variando latido a latido, mientras que cuando se produce un aumento de la Frecuencia Cardíaca-FC-esta variabilidad tiende a disminuir, siguiendo un patrón más fijo.

La HRV se mide en milisegundos y expresa la relación entre el sistema nervioso y el sistema cardiovascular. En resumen, cuando el organismo se encuentra más activado y/o estresado, el corazón bombea más rápido, y la variabilidad de la frecuencia cardíaca (tiempo entre latido y latido) va disminuyendo. De esta forma, por regla general una HRV elevada es positiva para el organismo, siendo un indicador de relajación. Es decir, la relación entre la Frecuencia Cardíaca-FC-y la HRV es inversamente proporcional.

La HRV cambia por la influencia de nuestro estado psicofisiológico, como por ejemplo durante situaciones de estrés, relajación, ejercicio, etc. pero también depende del estado de salud y de la edad.

La actividad del SNA se basa en un equilibrio entre el sistema nervioso simpático (SNS) y el sistema nervioso parasimpático (SNP). En un estado de reposo predomina la estimulación vagal (SNP), mientras que en estados de ansiedad, estrés y ejercicio físico predomina la estimulación del SNS.

El SNP se encarga de realizar una rápida disminución de la FC por impulsos eléctricos vagales de alta frecuencia. Este proceso viene dado por la liberación de acetilcolina por parte del nervio vago. Algunos de sus efectos son la contracción pupilar, la disminución de la FC y de la contractilidad cardiaca.

Por el contrario, el SNS aumenta la FC mediante impulsos lentos de baja frecuencia. Este proceso está basado en la liberación de adrenalina y de noradrenalina. Entre sus efectos principales se encuentran la dilatación pupilar y el aumento de la frecuencia cardiaca.

La actividad del SNP aumenta la HRV al elevarse la actividad vagal y, al contrario, una disminución de la HRV se consigue cuando se produce una inactivación del nervio vago.

Hasta la fecha, una forma de regular la HRV es mediante técnicas de biofeedback cardiaco. Se trata de una forma de entrenamiento de relajación dirigida que tiene como objetivo optimizar y equilibrar el funcionamiento del sistema nervioso autónomo y el sistema cardiovascular El entrenamiento de HRV se realiza generalmente con un sensor de pulso cardíaco y un sensor del ritmo respiratorio. El sujeto accede a la información visualmente sobre su ritmo cardíaco y/o ritmo de respiración, utilizándose generalmente la respiración abdominal como el método para ir modificando estos parámetros fisiológicos, hasta llegar al nivel óptimo de relajación. De esta forma, el sujeto puede observar cómo la variabilidad del ritmo cardíaco y la respiración se correlacionan. El objetivo consiste en respirar lentamente y aumentar la HRV y con ella la coherencia cardiaca.

Ahora bien, esta técnica de biofeedback que es altamente eficaz y no requiere de medicación con las ventajas que ello conlleva al evitar los efectos adversos de estos tratamientos, tiene el inconveniente de que requiere de un proceso de aprendizaje continuo y una eleva fuerza de voluntad y constancia, lo que en muchas ocasiones hace que las personas descarten estas técnicas y se decanten por alternativas farmacológicas de efecto más inmediato y más “usables”.

Si en un futuro, se pudiera desarrollar un sistema de estimulación vagal no invasivo, que permitiera estimular directamente este nervio modificando la HRV, y el cual tuviera los mismos efectos positivos que los tratamientos farmacológicos y las técnicas de biofeedback, pero sin las contraindicaciones de cada una de ellos, estaríamos ante una revolución y cambio de paradigma en el tratamiento del estrés y la ansiedad, así como sería aplicable a otras patologías asociadas con la activación vagal (depresión, migraña, arritmias, artritis, obesidad, epilpesia…etc).



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SALUD ESTRÉS TONO VAGAL PROBLEMAS CARDIACOS

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Miguel López

Nuestra misión es desarrollar dispositivos de estimulación nerviosa no invasiva para el tratamiento de desordenes psicológicos y neuronales.